Discurso de Jim Hall, presidente de la
Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB)
durante el evento de inspección de asientos infantiles de seguridad
del Consejo Nacional de La Raza (NCLR)
Los Angeles, California
14 de abril de 2000


¡Buenos días! Gracias, Raúl, por tu cálida presentación. Me temo que mi español sólo llega hasta aquí, así que el resto de mi presentación será en inglés. Sin embargo, está a la disposición una traducción del discurso al español.

Me complace estar hoy en East Los Angeles, un lugar muy apropiado para que yo les hable sobre un tema de vital importancia para las familias latinas de todo el país.

Antes de continuar, permítanme presentar al personal de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) que se encuentran aquí presentes: Barry Sweedler de nuestra oficina de Recomendaciones y Logros de Seguridad; Phil Frame, de nuestra oficina de Asuntos Públicos y Jamie Pericola de la oficina central de Washington; y Mary Juarez Arnold y Rivy Cole, de nuestra oficina en Los Angeles.

Como presidente de la Junta de Seguridad, una de mis responsabilidades en los últimos cinco años y medio ha sido reunirme con sobrevivientes y familiares de víctimas de accidentes de carretera. Dedico una gran parte de mi tiempo a escuchar sus preocupaciones y sus deseos de protegerse a sí mismos y a sus familias cuando están de viaje, y de tratar de asegurar que ninguna otra familia se vea envuelta en una tragedia similar.

Desafortunadamente, muchas de mis conversaciones son con padres que han perdido hijos en accidentes de carretera. Todos me dicen lo mismo: cuán frustrados están por las dificultades que encuentran para tratar de asegurar a sus hijos cuando viajan en automóvil.

Las estadísticas nos dicen que estas preocupaciones son muy reales:

Como producto de estas conversaciones con padres preocupados y de los hallazgos de las investigaciones de la Junta sobre accidentes de carretera, hace unos 15 meses hice dirigir una parte considerable de los recursos de la Junta hacia dos temas cruciales: la seguridad infantil en el transporte y la seguridad de los vehículos pesados.

Hoy quiero hablarles sobre cómo podemos mejorar la seguridad en los automóviles y cómo podemos mantener más seguros a nuestros pasajeros más preciados, los niños, en nuestros viajes por carretera.

Las tragedias de la carretera no discriminan. Blancos, asiaticos, latinos, afroamericanos e indioamericanos: todos somos vulnerables. Sin embargo, la mortalidad en carreteras en mayor entre los niños latinos y afroamericanos.

Según un estudio realizado por la Escuela Johns Hopkins de Salud Pública:

Nos horrorizamos ante actos de violencia injustificada en las calles que cortan la vida de un niño inocente, y con derecho reclamamos acción cuando algún niño resulta muerto en nuestras escuelas. Sin embargo, nosotros deberiamos reaccionar igual ante el asesino número uno de nuestros niños: los accidentes en carretera. Es hora de que reaccionemos. Y es hora de que exijamos que se haga algo para terminar esta pérdida innecesaria de vidas jóvenes en nuestras carreteras, porque aún queda mucho por hacer.

Pero debemos estar consientes de que nosotros, como padres, como ciudadanos, tenemos también la responsabilidad de "hacer algo". Parte de la solución consiste en colocar a nuestros hijos en el asiento de atrás y abrocharles los cinturones de seguridad - y el nuestro - siempre que estemos dentro del vehículo. Piensen por un momento que simplemente abrochar el cinturón puede reducir el número de muertes en carretera por 50%.

Sin embargo, como los cinturones de seguridad están diseñados para adultos, los niños menores de 8 años deben usar un asiento infantil de seguridad o un asiento auxiliar de seguridad apropiado para su tamaño y peso.

Se ha comprobado que los asientos infantiles de seguridad son eficaces más de un 70 por ciento de las veces para prevenir la muerte y lesiones graves. Pero para que sean efectivos, estos artículos deben utilizarse correctamente.

A pesar de que 9 de cada 10 personas que aseguran a sus hijos en el automóvil creen que lo están haciendo correctamente, los sondeos muestran constantemente que 8 de cada 10 cometen errores sin darse cuenta que pudieran costarle la vida u ocasionarle heridas graves al niño en caso de un accidente. Por eso son tan importantes los eventos de inspección de asientos infantiles de seguridad, como éste auspiciado hoy aquí por NCLR, a Union de Trabajadores Automotivos, General Motors y National SAFE KIDS.

Por eso también la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte ha pedido a los fabricantes de automóviles, a los gobiernos estatales y otros grupos que establezcan estaciones permanentes de inspección de asientos infantiles de seguridad. Queremos que todos los padres tengan la oportunidad de cerciorarse que sus hijos están seguros cada vez que viajen en un vehículo. No queremos que ningun otro padre o persona responsable descubra demasiado tarde que no estaban protegiendo a sus niños tan bien como creían que lo estaban haciendo.

General Motors y DaimlerChrysler han respondido a nuestro llamado y ya han creado programas en este sentido. Ford me informó recientemente que pronto tendrían un programa para ayudar a los padres a asegurar a sus hijos. Estos programas son gratuitos para todo el que quiera aprovecharlos. Quiero expresar mi agradecimiento a GM por su compromiso con la seguridad y por hacer posible este evento.

Otras organizaciones, algunas de las cuales están representadas hoy aquí, ya se han unido al esfuerzo. La Campaña Nacional SAFE KIDS (Chicos Seguros) ha sido un líder en esta labor y deseo agradecer a la coalición local de SAFE KIDS el haber dedicado su tiempo aquí con nosotros hoy, para asegurar que nuestros niños viajen de manera segura. SAFE KIDS, UAW y General Motors ya han distribuido gratuitamente 13,000 asientos infantiles de seguridad a través de las filiales de NCLR.

Pero necesitamos más estaciones de inspección de asientos infantiles en las comunidades hispanas, para ayudar a las familias latinas. Las empresas locales pueden ayudar a convertir este plan en realidad. Quiero hacer un llamado a todo propietario de negocio local para que aseguren a sus empleados y a los hijos de éstos, instándolos a participar en este servicio público de gran importancia. Simplemente pónganse en contacto con NCLR - ellos podrán decirle de qué manera usted puede ayudar a salvar vidas.

También quiero invitar a los estudios y compañías de producción de películas, de programas de televisión, de anuncios a que siempre que muestren niños viajando en automóvil:

La Junta de Seguridad pidió por primera vez a la Motion Picture Association of America y a la Academy of Television Arts and Sciences en 1997 que tomaran esta medida. Al mostrar niños debidamente asegurados en los vehículos, de manera constante, Hollywood puede contribuir a salvar las vidas de muchos niños. Si hicieran esto que les pido, Hollywood puede ayudar a invertir la curva que refleja que los accidentes automovilísticos constituyen la principal causa de muerte infantil, y hacer así nuestras carreteras más seguras, y proteger tanto a los conductores como a los pasajeros.

Es hora de cambiar la cultura de seguridad en nuestras comunidades y en nuestras carreteras. Debemos comprometernos con poner en primer lugar la seguridad de nuestros niños - blancos, latinos, afroamericanos, asiaticos, y indioamericanos todos los niños - y debemos comprometernos a tomar los pasos necesarios para lograr su seguridad. Necesitamos la ayuda de todos ustedes para cambiar esa cultura en la comunidad latina: toda comunidad decidida a poner a sus hijos en primer lugar, debe comenzar a hacerlo en las carreteras.

Hoy representa un buen comienzo: todos aquí están tomando un primer paso para asegurar que todos los niños estén protegidos. Espero que todos y cada uno de ustedes diseminará este mensaje y dirá a todo el mundo que es hora de poner fin a la pérdida inútil de nuestros niños.

Gracias por estar hoy aquí con nosotros. Nuestro futuro viaja en sus automóviles. Gracias por ayudarnos a protegerlo.